Las Echeveria combinan hojas carnosas en roseta, tonos pastel, bordes contrastados y texturas variadas, con especies e híbridos para colecciones en maceta.
Las Echeveria se aprecian por sus hojas carnosas dispuestas en rosetas, con una gran diversidad de tamaños, contornos y colores. Los tonos verdes, azulados, rosados o lilas pueden combinarse con bordes contrastados, hojas onduladas o superficies aterciopeladas.
La selección incluye especies e híbridos, desde rosetas compactas hasta plantas de formas más exuberantes. En muchas variedades, una fina capa cerosa, llamada pruina, da a las hojas un aspecto mate. La luz y la estación pueden modificar la intensidad de los colores.