Las Hoodia tienen tallos robustos con costillas marcadas y flores inusuales; se parecen a cactus, pero pertenecen a otro grupo.
Las Hoodia destacan por tallos fuertes, costillas definidas y salientes que pueden recordar pequeños cactus. Pese al parecido, son otras suculentas con flores propias.
Su estructura y floración resultan singulares. Mucha luz, buen drenaje y protección del frío húmedo ayudan a conservarlas sin riegos frecuentes. Explora también Caralluma.