Los Echinofossulocactus destacan por sus numerosas costillas onduladas y espinas llamativas, formando cactus globulares de geometría singular.
Los Echinofossulocactus llaman la atención por sus numerosas costillas onduladas, que dibujan la superficie de los tallos globulares. Las espinas aportan contraste a esta geometría desde distintos ángulos.
Su crecimiento lento mantiene el interés en macetas individuales durante mucho tiempo. Buena luz y dejar secar el sustrato entre riegos conservan el porte compacto, sin humedad persistente entre las costillas. Explora también Gymnocalcium.